El diario es un género que devora a quien lo practica. Ricardo Vivallo lo sabe y sin embargo no puede dejar de escribir o, mejor dicho, no puede escribir otra cosa.
Este libro recoge un período en el que Chile se rompe —el estallido social, la pandemia, el toque de queda— y el diarista, que ya vivía en una especie de encierro interior, descubre que el mundo ha comenzado a parecerse a su cabeza. Afuera: marchas, saqueos, sirenas, leyes represivas. Adentro: abulia, ansiedad, propósitos de enmienda que duran lo que dura la sobriedad.
Lo que hace de este libro algo más que un documento de época es la implacable lucidez con que Vivallo se mira. Sabe que sentirse miserable también es narcisismo. Sabe que el diario lo vacía sin constituir una obra. Sabe que lleva años escribiendo el mismo párrafo. Y lo escribe igual, porque la alternativa —el silencio, el cajón, la hoguera— sería perder el último hilo que lo conecta con algo. Con la escritura, sí, pero también con la realidad: esa ratonera llena de pensamientos secretos que, según la cita de Kafka que abre el volumen, es lo que uno descubre cuando se conoce demasiado a sí mismo. Un diario que no es secreto ya no es un diario, decía Canetti. Vivallo lo sabe también y, como una desganada oposición al presente, publica de todos modos.
Cuaderno de remoción
ISBN: 978-956-6162-51-3
Páginas: 106
140 x 220 mm
Primera edición: mayo 2026Ricardo Vivallo nació en Santiago de Chile en 1984. Cursó estudios de Letras Hispánicas en la PUC y desde 2015 se desempeña como editor en Libros Tadeys. Ese mismo año obtuvo la beca de creación del Fondo del Libro y fue finalista de los Juegos Literarios Gabriela Mistral. En 2016 resultó ganador del concurso de cuentos de la revista Paula y del concurso Stella Corvalán, género poesía. Es autor de los libros Cuaderno de Guayaquil (Saposcat, 2017) y Como una música de cosas rompiéndose (Autoedición, 2020).

